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San Benedetto

Prevenir y controlar el estrés

9 abril, 2018

El estrés es una reacción fisiológica en la que entran en juego diversos mecanismos de defensa ante una situación que se percibe como amenazante y que no sabemos bien como vamos a gestionar.

En la mayoría de los casos el estrés surge por situaciones futuras próximas que aún no han tenido lugar o están a punto de suceder y que inicialmente nos sobrepasa y no sabemos como resolver.
El estrés es algo que afecta a muchas personas y reconocerlo es el primer paso para vencerlo. Llevamos un ritmo de vida cada vez más ajetreado y esto, en muchas ocasiones, nos produce estrés. Sin embargo, hay remedios para controlarlo.
En San Benedetto priorizamos la salud y apostamos por una vida sana y saludable. Queremos daros algunos consejos útiles para prevenir o afrontar el estrés.

A la hora de afrontar el estrés, el consejo más importante es el de saber parar para relajarse y reflexionar sobre las causas de la situación de estrés. Serenarse para tomar decisiones que nos permitan reducir el impacto de ese estrés.

Además las siguientes directrices os serán muy útiles:

Hacer ejercicio a diario

El ejercicio es un gran desestresante, libera endorfinas, que influyen de forma positiva en nuestro estado de ánimo y nos hacen sentir bien. La actividad física ayuda a liberar la tensión y a quemar la energía generada por el aumento de adrenalina, noradrenalina y cortisol que se genera con el estrés.

El ejercicio, no solo, significa hacer deportes concretos y con gran intensidad. Significa también estar lo más activos posibles y por ejemplo caminar durante 20 a 30 minutos una vez o dos veces al día, subir las escaleras o ir en bici al trabajo. Cuanto más os activéis mejor os sentiréis. Hacer deporte 3 veces por semana con sesiones de, por lo menos, 30 minutos de duración es muy recomendable.

Dormir suficientemente

El sueño siempre es reparador cuando una persona se enfrenta a una situación de estrés. Pero desde luego dormir bien es una forma idónea tanto de prevenirlo como de combatirlo. Para ello es bueno cenar, como mínimo, una hora antes de irse a dormir, mantener las condiciones de oscuridad y temperatura adecuadas en la habitación, no ver la televisión en la cama justo antes de acostarse (Si sois adictos a la televisión, vuestras posibilidades de elevar el estado de ánimo y reducir el estrés son casi nulas) y sed los más regulares posible en vuestros horarios de acostarse y levantarse.

Usar el agua como terapia

Estar cerca del agua tiene un efecto tranquilizador, ya sea cerca de un lago, cerca de una cascada, cerca del mar o incluso bajo la propia lluvia. El agua genera los “iones negativos” que ayudan a aliviar el estrés y a mejorar el humor.

Por otra parte, un buen baño caliente por la noche ayuda a relajaros y a eliminar la tensión muscular.

Comer saludablemente

Las comidas ligeras y sanas favorecen la reducción del estrés. Hay que comer sin prisas, masticando lentamente y evitando comidas copiosas de difícil digestión y especiadas (especialmente de noche) Algunos alimentos como la avena, el pan y la pasta integral, el pescado azul, el té negro, las nueces de pistacho, el aguacate y la leche pueden ayudar a combatir/reducir el estrés.

Es importante evitar las bebidas excitantes que elevan la tensión nerviosa y por tanto el estrés. Pero no las confundáis con las bebidas deportivas o isotónicas que nos ayuda positivamente a rehidratar el cuerpo y a recuperar la energía diariamente.

Respirar profundamente

Respirar profundamente ayuda a reducir el estrés y proporciona oxígeno al cerebro.

Colocar la mano sobre el estómago. Luego respirar profundamente. Sostener la respiración durante tres segundos y luego exhalar por la boca. Hacer 5 rondas de respiración profunda 3 veces al día reduce en gran medida el nivel de estrés.

La respiración profunda es una parte integral de la reducción del estrés y le dá a la mente algo en qué concentrarse que no sean las tensiones del día.

Poner plantas en casa

Algunos estudios sugieren que las plantas en el hogar pueden ayudar a reducir la presión arterial y a aliviar el estrés.

No aislarse y reír:

Cuando se está sólo se tiende a seguir analizando los detalles de la situación que produce el estrés, lo que no hace más que aumentarlo. Es mejor estar acompañado por amigos o familiares. Pasar tiempo con gente que nos transmita “buen rollo” (como se suele decir) y con quien nos riamos, nos ayudará a olvidar las preocupaciones. La risa es una excelente terapia frente al estrés.

Delegar y establecer prioridades:

Delegar es fundamental, especialmente cuando las situaciones de estrés se producen en el ámbito de laboral. Hay que aprender a trabajar en equipo y a delegar en otros compañeros. No es posible controlar absolutamente todo o asumir sólo toda la carga de trabajo. Una buena organización es indispensable tanto en el trabajo como en casa.

Del mismo modo es importante establecer prioridades hay que dejar en al último lugar aquellas cosas que no son importantes y nos estresan. Por otra parte si un problema tiene solución no deberíamos preocuparnos y si no la tiene tampoco pues no podemos hacer más.

Cambiar de rutina

Un conocido novelista brasileño decía: “Si usted piensa que la aventura es peligrosa, entonces prueba la rutina. Es letal.” Cambiar la forma como hacemos algunas cosas puede ayudarnos a aliviar el estrés, el cambio es bueno para nuestros cerebros.

Deja de fumar

Puede parecer que fumar es relajante, pero la nicotina es, de hecho, un estimulante. Dejar de fumar puede ser estresante en el corto plazo, pero los beneficios a largo plazo son enormes. Si se es adicto a la nicotina y no se tiene tabaco el nerviosismos aumenta considerablemente e incide directamente en nuestro estado de estrés.

Conectar con la naturaleza

Un largo paseo por el parque, en el campo, en el bosque por la montaña o en la playa puede ayudarte a aliviar el estrés. Tómate tu tiempo para observar las plantas, los árboles, las flores y la fauna que te encuentres. Disfruta de una puesta de sol o de un amanecer son momento que relajan y nutren tu alma. Aprecia el silencio y la quietud te ayudará a sentirse más tranquilo y en paz contigo mismo.

Empezar el día con música

Está demostrado que empezar el día escuchando música animada, alegre nos pone de buen humor y nos hace salir a la calle con buen ánimo. Se dice que la música amansa las fieras y alegra los corazones

Estas son solo algunas directrices para poder prevenir o controlar el estrés esperamos que os servían y recordad ¡somos agua! no dejéis de hidrataros a lo largo de todo el día.

 

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